La aplicación de Luz Intensa Pulsada (IPL) sobre áreas afectadas por el acné provoca la eliminación de la bacteria Propinobacterium Acnes, causante de esta afección cutánea.

Combinando las sesiones de tratamiento con una cuidadosa higiene de la zona tratada, las pústulas y comedones van remitiendo de forma progresiva hasta su total desaparición.

La Fototerapia Antiacné es una técnica controlada por ordenador que consiste básicamente en la oxigenación de las glándulas sebáceas, que están produciendo un exceso de sebo.

Este tratamiento se basa en la aplicación de una luz azul violeta de alta potencia cuya longitud de onda, con efecto ?fotodestructor?, elimina las bacterias causantes del acné, con mayor rapidez que su velocidad de reproducción.

Su aplicación es sencilla: una vez situado el paciente en la camilla, se desinfecta la zona objetivo sobre la que se aplicará el haz de luz azul. El doctor programa el ordenador adecuando los parámetros a las características propias de cada paciente: tipo de piel, acné, profundidad de la lesión… e incidiendo en las zonas más afectadas. En casos de acné severo, se podrá combinar la fototerapia antiacné con un peeling, siguiendo siempre un criterio médico.

A las pocas semanas observaremos una clara mejoría de las lesiones, porque los beneficios de este tratamiento son progresivos. De una forma cómoda y sencilla se reducen y eliminan las marcas del acné. Se trata de un tratamiento indoloro, nada agresivo, que no provoca irritación ni fotosensibilidad y generalmente tampoco es necesario tomar antibióticos.

El número de sesiones depende del paciente a tratar, realizándose normalmente dos semanales. La duración del tratamiento es hasta tres veces inferior a la de los métodos tradicionales, y previene la aparición de cicatrices, entre sus múltiples beneficios.