Consiste en la utilización de la energía de la luz a diferentes frecuencias (colores) como elemento curativo, antidepresivo, estimulante, regenerativo y mantenedor del equilibrio y armonía. Cada colo emite unas vibraciones características que nos llegan de distinta manera y producen efectos diferentes.

En algunas terapias de color se aplican luces con un cierto color en una sola área del cuerpo.8 En otras terapias el color se aplica en las paredes de un cuarto (pintadas de blanco, ya que es más fácil poder proyectar el color).

Los practicantes de cromoterapia recomiendan hacer sesiones diarias de treinta minutos, y sugieren que se notará algún efecto después de varias semanas de aplicación.

Otra terapia utiliza envases de cristal de colores o forrados de papel celofán del color necesario. Se llenan de agua y se dejan al sol durante unas pocas horas antes de ser bebidas

Algunos colores en el ambiente ayudan a las personas a realizar ciertas actividades. Por ejemplo, los lugares en los que predominan los colores cálidos, como los naranjas o rojos, son buenos para estar activos y hacer ejercicio, mientras que los lugares en los que predominan los colores fríos ―como los azules o verdes― son mejores para la concentración.

También existe una respuesta positiva en aquellas personas con dolores o depresión que fueron tratadas con terapias en las que se usaron luces brillantes de cualquier color.

Otro ejemplo es la sensación de relajación, reducción de estrés y de pánico en personas envueltas en un ambiente de luces color violeta.

Cada uno de los colores tiene un efecto específico para cada parte del cuerpo humano